Según Foucault, con la aparición histórica de la prisión se produjo una transformación en el arte de hacer sufrir. Del castigo ejemplarizante, impuesto a manera de escarnio en la plaza popular, se transitó hacia un castigo más sutil, silencioso y despojado de su “fasto visible”. ¿Hemos vuelto, con el derecho fundamental al escrache en contextos virtuales, a la época de la penitencia pública? Si ello es así, ¿cuáles son sus implicaciones jurídicas?
La Real Academia Española define el escrache como la “manifestación popular de protesta contra una persona (…) que se realiza frente a su domicilio ...